A la hora del té nos revela que los gestos de todos los días pueden ser planteados como forma de entrar poéticamente en una dimensión más profunda y de gran reflexión
Francisco Martín Antúnez Soria)
Tras el trabajo de campo inicial con cuestionarios en la Universidad de Valladolid
Conocer la normativa básica en materia de prevención de riesgos recogida en la Ley 31/1995
a simple basura del cerebro
La mediocridad y sus dones Excel 2010 A la hora del téLa mediocridad y sus dones En el velorio de su antigua musa y amante, un pintor que ya ni cree en su propia obra conoce a una joven. Bella, desesperante, terrible, por primera vez alguien se atreve a decirle en la cara lo que l siempre ha intuido, pero nunca tuvo el valor de aceptar: que su pintura es estril si no abraza su propia fealdad y le saca de las entraas, en medio de espasmos, la nica belleza de la que es capaz, la belleza de lo que est a